A month ago, I connected with Gabi Conti, writer of the book Twenty Guys You Date In Your Twenties. Since I’m still in LA and I’ve been enjoying the first world perks like Amazon Prime, my best friend and I ordered one copy of her book for the two of us (broke divas on here) and I’ve been reading it non-stop. It’s funny, extremely relatable and it made me admire her even more. Without knowing (SURPRISE GABI, IF YOU READ THIS!) she became my writing role model. There’s something about her that makes me feel less lonely and less miserable on my dating life since I always have the “only single friend” label glued on my forehead. While I’m reading her, I feel like the she’s the older, hopelessly romantic but successful sister I wish I had.

I come from a place where some people still think you only go on dates with your boyfriend or the person you’re exclusively seeing. Dating apps make you look needy, clingy, or worst-case scenario, horny and there’s always someone telling you “aww you’ll meet your person when you stop looking” or that annoying friend that is not even married but judges your single-girl moves, so writing about something I enjoy makes me nervous, but this is Life With Mims, so let’s start.

After a crazy experience of putting all my eggs in one basket, I decided to change my mindset and focus on me and my career. I’ve done a lot (like, I even was considered for one of the most prestigious scholarships for a masters’ degree! #yay) so going on dates or talking to guys wasn’t my priority.

That doesn’t mean I’ve been off the radar. I’ve been talking to some, having Facetime dates and real-life dates too. The only difference is that my expectations had been low, so I haven’t been focused on texting and all that jazz.

It changed a few months ago, when I decided to put a bit more effort into a particular guy. We had a great date, he was fun and he looked like a famous celebrity (by this time you already know he was 100x hotter than me). I was looking forward to seeing him again, but things changed when he started taking HOURS to text back and never asked me out again.

I created thousands of excuses and I spent several days analyzing his texts with my closest friends, only to conclude that the answer was easy: HE IS NOT THAT INTO ME.

How did I realize this? Simple! I used my college investigation skills and I texted guys I’ve been talking to or I went on dates with and asked them two questions (I told them it was for an article, which is true, but it was also for personal purposes).

1. After a date, what makes you stop texting a girl?
2. If you’re interested in someone, do you keep your regular texting patterns or you put more effort into it?

Reading their responses was liberating and empowering. Guys are simple, so if they are into you, you’ll know.

They expressed that if a date feels right or they like a girl, there’s no reason to stop texting her, and all of them said that when they like someone, they put more effort into texting and communicating with her. Also, they said that texting patterns don’t exist, so there’s no excuse for him not communicating (I mean, people have jobs and lives and they are busy, but you get the point right?)

This made me wonder why is it so hard for us, twenty-somethings, to understand that no means no when it comes to dating? Why do we love to fantasize about the potential of men instead of seeing what’s in front of us? Why do we always believe that we can become the exception to the rule?

On Gabi’s book, the part about the guy that is not into you is almost at the end, so I had to skip some pages just for this piece. In her book, she says “Why waste your time on a guy who’s not that into you? You might be preventing yourself from meeting a guy who is” and it hit me. Why do we spend COUNTLESS hours hoping for a man to change his mind?

Right now, the world is uncertain about every area, even on dating, but I like to believe that there’s a big world out there for us to explore and there are more people to meet (yeah, I’m telling myself this after spending three days over-analyzing someone’s texts) but I do believe it. I want to believe it, and as one of my best friends says, you’re just one step closer to your person.

Am I afraid of ending up lonely? Yes, I am, but I won’t let that fear make me settle for less. I dm Gabi about a post she wrote (I know this post makes me look like I’m obsessed with her because I’ve been messaging her a lot these days but I just admire her and her book is freaking awesome) and she told me “focus on your career and yourself and the right guy will come, and that’s what I’m going to believe.

So what’s next? I’m going to keep writing, learning, and connecting because you all know what’s my ultimate goal and I’m not going to stop until I get it. I know someday I’ll be a writer and I’m going to live here in LA.

Until the next time (or date!)

-Mims, the forever single (but freaking awesome, hard-working and fun) friend

PS: This post is for you, J! Thanks for your advice and for making me feel like a queen, and for you, L and R because you make this journey easier, funnier, and at the end of the day it’s us supporting each other’s crazy ideas, career plans, and crappy dates.

Hace un mes, conecté con Gabi Conti, escritora del libro Twenty Guys You Date In Your Twenties.  Ya que estoy en LA, decidí usar esas ventajas de primer mundo y pedir uno usando Amazon Prime. ¡No he parado de leerlo! Es divertido, extremadamente identificable y me ha hecho admirarla aún más. Sin saberlo (Gabi, si lees esto, sorpresa) ella se ha convertido en un ejemplo de escritora. Hay algo de ella que me hace sentir menos sola y miserable en mi vida amorosa, ya que siempre tengo la etiqueta de “la única amiga soltera” pegada en la frente.

Yo vengo de un lugar donde la gente a veces cree que solo podes ir a citas con tu novio o la persona con la que estás hablando exclusivamente. Un lugar donde la gente piensa que las dating apps te hacen ver necesitada o urgida y siempre hay dos tipos de personas, las que te dicen “aww, vas a conocerlo cuando dejes de buscar” y la amiga que no está ni casada, pero juzga todos tus pasos de chica soltera. Es por eso que escribir de esto siempre me pone nerviosa, pero aquí vamos con Life With Mims.

Después de la experiencia loca (que algún día les contaré) de poner todos mis huevos en una canasta, decidí cambiar mi mentalidad y enfocarme en mi y en mi carrera. He hecho mucho (y hasta fui considerada para una beca super prestigiosa para un master #yay) así que ir a citas o hablar con chicos no ha sido mi prioridad.

Eso no significa que he estado fuera del radar. He estado hablando con algunos, teniendo citas de Facetime con otros y hasta algunas en la vida real. La única diferencia es que he ido con expectativas bajas, así que no me he enfocado en textear y todo eso.

Esto cambio hace unos meses, cuando decidí esforzarme un poquito más con un tipo en particular. Tuvimos una cita excellent. Él due divertido y se parecía a Ryan Gosling, así que claro, como la Latina orgullosa que soy, pensé que yo me vería como Eva Mendes. Estaba emocionada de verlo otra vez, pero las cosas cambiaron cuando comenzó a tardarse HORAS en escribirme y nunca más me invitó a salir.

Cree un millón de excusas y pasé horas analizando sus mensajes con mis amigas más cercanas, solo para concluír que la respuesta era fácil: A ÉL NO LE GUSTÉ TANTO.

¿Cómo me di cuenta de esto? ¡Fácil! Usé mis dotes de investigadora universitaria y le escribí a chicos con los que había hablado o habíamos salido y les hice dos preguntas (les dije que era para un artículo, lo que es cierto, pero también para propósitos personales)

  1. Después de una cite, ¿qué hace que pares de textear con alguien?
  2. Si estás interesado en alguien, ¿mantienes tus patrones de texteo o pones más esfuerzo en ello?

Leer sus respuestas fue liberador y empoderador. Los chicos son simples, así que si están interesados en ti, tu lo sabes.

Ellos experesaron que si una cita se siente bien y les gusta la chica, no hay razón para parar de hablar con ella, y todos dijeron que cuando les gusta alguien, ponen más esfuerzo al textear y comunicarse con ella. También dijeron que cuando les gusta alguien, esos patrones de texteo no existen, así que no hay excusas para no comunicarse (digo, la gente tiene trabajos, vida y están ocupados, totalmente aceptable, pero ustedes saben a lo que me refiero)

Esto me hizo preguntarme porqué es tan difícil para nosotros, las veinteañeras, el entender que NO significa No cuando se trata de relaciones. ¿Por qué fantaseamos con el pontencial que pueden tener los hombres en lugar de ver lo que está en frente de nosotros? ¿Por qué creemos que nosotras vamos a ser la excepción a la regla?.

En el libro de Gabi, la parte sobre el chico al que no le interesas tanto está casi al final, así que tuve que saltarme algunas páginas para escribir este artículo. En el libro ella dice: “¿Por qué perder el tiempo en alguien a quien no le gustas tanto? Puede que estés deteniendote de conocer a alguien que realmente este” y eso me golpeó. ¿Por qué pasamos incontables horas esperando que un hombre cambie su mente?

Ahorita el mundo está incierto en todas las áreas, incluso en el mundo de dating, pero me gusta creer que allá afuera hay un mundo más grande y hay muchas más gente que conocer (sí, me digo esto después de pasar tres días sobre analizando los textos de alguien) pero si lo creo. Quiero creerlo, y como una de mis mejores amigas dice, solamente estoy un paso más cerca de mi persona.

¿Tengo miedo de terminar sola? Si, lo tengo, pero no voy a dejar que ese miedo me haga conformarme con menos. Hace días le escribí a Gabi por un post que compartió y ella me dijo: “Enfocate en tu carrera y en ti y el chico indicado aparecerá” así que eso es lo que voy a creer.

¿Qué va ahora? Voy a seguir escribiendo, aprendiendo y conectando porque ya todos saben cual es mi meta más grande, y no voy a parar hasta lograrlo. Se que algún día voy a ser escritora y voy a vivir en LA.

¡Hasta la próxima! (o hasta la próxima cita mala)

-Mims, la por siempre (pero fabulosa, trabajadora y divertida) amiga soltera.

PD: Este post es para vos, J. Gracias por tus consejos y por siempre hacerme sentir como una reina, y para ustedes, L y R, que son mis compañeras perfectas en esta aventura, y porque nos apoyamos, hablamos sobre nuestros sueños y nuestras horribles citas.