¡No puedo creer que la otra semana se termine el año! Una parte de mi todavía siente que está en marzo o abril. De verdad que el tiempo pasa volando…

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¡No puedo creer que la otra semana se termine el año! Una parte de mi todavía siente que está en marzo o abril. De verdad que el tiempo pasa 

Escribo este post porque quiero compartir con ustedes lo que aprendí de este 2017. Si me han seguido, en mis posts se habrán dado cuenta que este año fue difícil para mi a nivel personal e interno. Nunca me había sentido con tanta incertidumbre y dudas en cuanto a mi futuro y lo que voy a hacer cuando termine la universidad.

Esto mismo me hizo vivir muchas emociones, pero como de todo se aprende en esta vida, hoy les comparto lo que aprendí:

  1. Está bien sentirse como un fracaso

Ayer fue un día que disfruté mucho, y me “cayó el 20” que estaba trabajando en lo que me llenaba el corazón. Cuando regresé a mi casa, estaba agotadísima, así que decidí escuchar música para dormir, puse el epílogo de La la land, y lloré, pero esta vez dándole gracias a Dios porque en esto últimos meses, las piezas del rompe cabezas se han ido uniendo y las cosas han ido mejorando.

Recordé cuando una gran parte de este año lloraba, también escuchando el soundtrack de La la land, pero sintiéndome fracasada, que no prosperaba, estancada con mi vida y mis proyectos, y ahora todo es tan diferente. Hasta fui a donde hicieron La la land, siendo esto como la cereza del pastel de cosas buenas que me han pasado 

¿A que quiero llegar con todo esto? Que está bien sentirse mal, es imposible estar feliz y orgulloso de uno mismo 24/7, pero esas veces en las que no nos sintamos bien, no nos tienen que derrotar, al contrario, deben ser un impulso para trabajar más duro por lo que uno REALMENTE quiere.

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2. Mi valor como mujer

He luchado un montón con mi autoestima y el quererme a mi misma, en especial en el aspecto físico, pero este año he aprendido,poco a poco, a ver y conocer mi valor como persona y como mujer. Digo como mujer porque en varias ocasiones en las que alguien me ha gustado, me he conformado con como me tratan, no con como merezco ser tratada. Me he conformado con que me texteen sin intenciones de invitarme a un café, y aún así he pensado que les intereso. Me he conformado con varios mensajes abiertos y llamadas sin contestar, con la excusa de “estoy extremadamente ocupado”, me he conformado con no sentir mariposas ni emoción, y muchas cosas más.

Pero el hacer algo por mi misma y tener algo propio es lo que me ha ayudado a darme cuenta de quien soy. El rodearme de mujeres inspiradoras y de mis amigas ha sido una terapia para mi y poco a poco me he ido dando cuenta de todo lo que soy, lo que tengo que ofrecer y de la persona que me quiero llega a convertir. Ahora me veo al espejo y no veo una niña fea, veo a alguien que se gusta y que solo quiere aprender y mejorar.

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3. Decir “NO” no es fácil, pero vale la pena

Este año me topé con dos experiencias en las que tuve que decir “No quiero seguir”, las dos me marcaron como no tienen idea, pero ahora que veo atrás, fueron las mejores decisiones que he tomado.

Creo que ya saben cuales son, porque siempre hablo de eso, pero se las repito por si acaso, la primera es el haber renunciado a un trabajo y la segunda, haber terminado una relación.

Antes de tomar estas decisiones, yo era una bolita de nervios y de lágrimas, pero mi papá me dio la confianza de contarle y me dio los mejores consejos que pude haber necesitado. Veo atrás y todavía hay una decisión que a veces cuestiono, no les voy a mentir, pero se que todo pasa por algo en esta vida y que al final, Dios permite que las cosas pasen para que te acerques más a Él, confiés más en Él y lo dejes a Él obrar en tu vida.

Esto mismo me llevó a aprender a confiar más en el plan que ÉL tiene para mi, que hasta ahorita me ha gustado mucho por donde me ha llevado.

4. No subestimen el poder de la oración

Les voy a contar esta pequeña anécdota porque me fascina compartirla  Desde que regresé de Los Angeles el año pasado, que por cierto, regresé triste porque no me quería ir, le pedía a Diosito poder ir este año. Mi presupuesto de universitaria y freelance todavía no me alcanza para ir las veces que quiera, así que viajar es algo que definitivamente no doy por sentado.

Este año con mi hermana orábamos de manera constante, y yo hasta lo tenía pegado a la par de mi cama para que no se me olvidara (obvio no se me iba a olvidar pero por si las moscas) y ¿QUÉ CREEN? Justo tres días antes de mi cumpleaños compramos los boletos para ir a mi lugar feliz  El mejor regalote de todos.  Y fui, y me enamoré más y más de mi ciudad favorita y hasta conocí nuevos lugares y vi a Katy Perry. ¿Y saben por qué fue todo esto? No fue por suerte, ni fue porque ahorramos ni nada así, fue porque Dios quiso que pasara y que compartiera con mi familia y estuviéramos felices.

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Aprendí más cosas este año, pero si continúo no termino este post nunca.

No me quiero ir sin antes darles las gracias a cada uno de ustedes por acompañarme en mi primer año como Life With Mims  Gracias por creer en mi, leerme y por formar parte de mi vida. Nunca se los terminaré de agradecer.

Gracias también a las personas que hicieron este 2017 un poquito más especial  ustedes saben quienes son y saben que siempre van a tener un pedacito de mi corazón.

Me emociona pensar en todas las bendiciones del otro año y no me aguanto por compartirlas con ustedes.

Gracias por todo,

Con mucho mucho mucho amor,

Mims