Últimamente he estado pensando muchísimo que los Self Love Sundays son como el cierre del capítulo de la serie de mi vida, donde queda alguna reflexión de lo vivido en la semana.

Esta semana que pasó fui muy dura conmigo misma y con mi cuerpo, y tal como se lo imaginan, no me sentí bien. Les cuento, he estado desde el mes de enero haciendo todos mis esfuerzos para poder adelgazar y lograr el cuerpo que siempre he querido. Más que esfuerzo físico, también es económico, porque pago un nutricionista quincenal, el gimnasio mensual y lo que voy a comer semanal.  También ha sido, y quizás el más grande, un reto mental, porque el querer cambiar mi cuerpo implica decirle no a muchas de las cosas de comer que me gustan (HELLOOO PIZZA!!). Ha sido un reto mental también, porque para esta época del año, yo me imaginaba ya en mi meta o cerca de ella, pero mi proceso ha sido uno de avanzar dos pasos y retroceder uno.

Esta semana sentí una presión aún mayor, porque se me ocurrió la brillante idea de usar un vestido blanco pegadito para el cumpleaños de una amiga que quiero muchísimo, ya que en mi mente quería verme como las modelos de Instagram, conocidas como “baddies”. De por sí, y hablando como la futura stylist que seré, el color blanco es muy difícil de utilizar, ya que tiende a dar más volumen visualmente, ahora se imaginan que era estilo bodycon (pegadito), más difícil todavía. Estaba emocionadísima con la idea de verme sexy y las fotos para Instagram, pero cuando llegó el día de la fiesta y me lo puse, me vi en el espejo y lo primero que se me vino a la mente fue “ME VEO FATAL”.

Me sentía incómoda todo el tiempo, pensaba que se me notaba la panza, que me veía vulgar, que parecía Dijonay de la Familia Proud…ugh! ¡Horrible!

Fue ahí donde me di cuenta que soy muy (pero muy) dura conmigo misma. Probablemente sí me veía como yo quería para las personas de afuera, pero para mi misma, por ser muy dura, solo pensaba lo peor de mi imagen.

Como mujeres, muchas veces estamos suceptibles a compararnos, y hoy con fuentes como Instagram o Pinterest, lo hacemos aún más. Vemos estos cuerpos perfectos con abdomen tonificado, feeds perfectamente curados con fotógrafo profesional y parejas adorables y solo pensamos “¿Por qué no soy yo?”, “¿Por qué me falta esto?”, “¿Por qué no me veo así?”.

Creo que es normal que de vez en cuando pase, pero si pasa muchísimo, es obvio que hay un problema, y claramente no son esas personas que admiramos (¿qué culpa tienen ellos de compartir sus vidas?), sino como nos sentimos con nosotros mismos.

Este año yo tomé la decisión de tratar el mio, porque si bien es cierto que durante el año pasado me descuidé, siempre he tenido la percepción que estoy pasada de peso, incluso, cuando estuve muy delgada. He buscado ayuda a través del coaching y el hablarlo abiertamente.

Algo que me han dicho, que incluso, hasta mi mamá y mi papá me lo han mencionado en muchas ocasiones, es que soy muy dura conmigo misma, y por primera vez creo que es cierto. Me cuesta entender que está bien no tenerlo todo resuleto a la primera o a mis tiempos. Me cuesta darme descansos de mis tareas o de lo que tengo que hacer sin sentirme culpable.

Poco a poco voy tratando eso, pero con pasitos de bebe. Todos los días tengo que mentalizarme que está bien equivocarse. Está bien darse un gusto con la comida aunque se esté a dieta. Está bien quedarse un día en casa sin salir y solo pasar acostada, está bien darse la oportunidad de solo descansar, sin pensar y sin estar conectada con el mundo. Está bien no responder mensajes. ESTÁ BIEN BAJAR LA GUARDIA.

No es fácil, pero cuando te das cuenta que la vida va pasando, los meses van volando y el tiempo también, es cuando te das cuenta que en la vida tenes solamente dos opciones, soltar un poco y comenzar a disfrutar, o vivir mortificada porque las cosas no han salido como vos querés.

¿Cuál vas a elegir?

Yo, con dificultad, he elegido el primero. No es fácil, pero se que llegará el día en el que haré las paces con mi cuerpo. Estoy trabajando en ello.

¿Qué estas haciendo vos?

Gracias por leer el blog

Con amor

-Mims