*El título lo saqué de un post de uno de mis blogs favoritos de la vida, Soltera Codiciada.

El día llega.

Llega ese día donde ya no te sentís mal por nada, donde lo que te lastimaba ahora lo ves como una experiencia y agradeces lo que pasó, el día donde te sentís bien con tu vida, con lo que está pasando, con lo que va a pasar…llega el día en el que vas a estar bien.

Yo hace tres o cuatro meses, pensaba que este día no iba a llegar. Pensaba que nunca iba a superar la primera vez que me habían roto el corazón. Pensaba que iba a pasar un 2019 llorando, sintiendo culpa, verguenza, enojo y envidia con la vida y con el mundo, porque la persona que quería no me quiso. Pensaba que los años iban a pasar y yo iba a seguir recordando todo lo que vivi, cada vez más dolida y más amargada, pero no. El cuento tuvo otro desenlace , uno en el que ningún príncipe vino al rescate y más bien, la princesa pasó a convertirse heroína y reina de su propia vida. Esa es mi historia un 31 de marzo del 2019.

Estos Self Love Sunday son lecciones que he aprendido, y que no quiero dejar de escribir, y este domingo en particular es especial para mi. Es especial porque tengo tanto amor en mis adentros, y he trabajado tanto por esto, que hoy lo valoro como lo más preciado de mi vida, aparte de mi papi, mi mami, mis hermanitos y por supuesto Dios.

Diseño de una de mis mejores amigas en la vida, la talentosa @lrdesign_

Yo decidí comenzar un 2019 diferente, con ganas de “quererme”, pero las ganas de quererme por las que lo comencé fueron las érroneas. Comencé a cuidar mi cuerpo para que las personas con las que había salido pensaran “de lo que me perdí”, comencé a enfocarme en mis proyectos para que las personas con las que había salido dijeran “Wow, está haciendo algo”, y comencé a buscar ayuda para 1. No aburrir a mis amigas y 2. Para buscar algo que tapara el dolor y la humillación. No sabía yo que empezar por las razones equivocadas me iba a dar lo que andaba buscando todo el 2018, paz, amor y aceptación.

Pasé todo un año buscándolo en una persona. Quería que me diera amor, que me aceptara tal cual soy y que me diera la paz de saber que solo eramos él y yo, pero ahora, tengo todo eso y más, y es algo que yo solita me he dado a mi misma.

Tengo AMOR, y así en mayúscula, por tantas cosas, pero sobre todo por mi misma. Tengo aceptación (okay, en eso todavía vamos trabajando, pero hemos progresado muchísimo) por la vida, por lo que no puedo cambiar, por lo que puedo cambiar, tengo paz, y de esto tengo muchísima. Ya no me preocupo de haber dicho o no algo que alejara a alguien, no me preocupo de ver mi celular y ver si él me ha escrito o no, o si me ha respondido o no, tengo paz en mi mente, porque ya no tengo suposiciones o escenarios. Tengo paz en saber que la vida y Dios tienen sus formas y que sin andar buscando, pero pidiendo en oración constante, las cosas buenas llegan.

Mi vida no es perfecta, y todavía hay cosas pendientes y puntos a trabajar, pero justo eso es lo que me encanta de este proceso de descubrirme más y amarme más. Amo haberme sentido incómoda, amo haberme sentido mal (no, no soy masoquista) pero lo amo porque si eso no hubiera pasado, no fuera ni un octavo de la persona que me he convertido ahora, de una persona que me gusta.

Hoy que les comparto esto, también les comparto algunos tips que a mi me sirvieron muchísmo en este proceso que no termina, que solo mejora:

  1. Busquen a Dios. No hay fórmula mágica ni nada, pero Dios da una fuerza, sabiduría, paz y milagros, que solo Él puede hacer.
  2. Refugiense en su familia. No sé que sería de mi sin mi mami, mi papi, mis hermanos, mis abuelos, mis tios y mis primos que incluso sin saberlo, me han ayudado a convertirme en la persona que soy ahora, la persona que me gusta ser.
  3. Busquen ayuda. No está mal admitir que estás vulnerable y que te sentís mal. Yo busqué ayuda a través de sesiones de coaching, y han hecho maravillas en mi mente.
  4. Hagan cosas por ustedes mismas. JAMÁS ME CANSARÉ DE DECIRLO. ESE ES EL CAMINO
  5. Denle tiempo al tiempo. El tiempo todo lo sana, todo lo cura y todo lo agradece.

Gracias a esto, hoy soy feliz haciendo lo que hago. Todos los días y noches agradezcco a Dios por la vida, por mi familia, por las oportunidades, por un trabajo que amo, por un blog que va creciendo, por las sorpresas que me muero por contarles. Hoy en día, ya no paso pegada a mi celular esperando un mensaje o una invitación a  salir (hoy paso en Pinterest viendo ideas). Hoy ya no salgo con las antenas alerta esperando encontrarme a alguien que me rescate, hoy siento que ver películas con mis papás en casa es el cielo y salir con mis amigas es de lo más divertido que hay. Hoy yo misma me digo que soy un imán de cosas buenas, y hoy también les quiero decir que ustedes lo son.

Usteden se merecen el mundo, así que no se conformen con lo poco que les da la vida. No se conformen con medios amores, medias invitaciones, medios tratos…SIMPLEMENTE NO.

Uno espera que la vida, las personas, un hombre lo rescaten, pero si algo he aprendido, y con lo que me quiero despedir en este post, es que uno mismo se debe rescatar a uno solito.Uno mismo debe buscar salir de la situación por la que están pasando. Los consejos, las palabras, la familia, los amigos y los guías ahí están, pero al final, uno mismo toma la decisión de rescatarse o no.

Recuerden, PRINCESA QUE SE RESPETA, SE RESCATA SOLA.