¡Hola a todos!

Ayer en mis stories de Instagram les comenté sobre mi idea de dedicarle los domingos al amor propio en este blog, a través de la sección Self Love Sundays.

También les pedí que me ayudaran con ideas de temas, y varias me tocaron el tema del amor, así que comenzaré con este tema en este día.

Quiero comenzar aclarando que yo no soy señorita citas, tampoco soy doctora corazón y estoy segura que la última vez que tuve una cita fue el año pasado, pero he tenido experiencias que me han marcado, y que maravillosamente (hoy lo puedo decir así) esas experiencias fueron las que hicieron que yo tomara la decisión de amarme a mi misma de una forma honesta y verdadera.

Más que hablar de cómo encontrar al indicado, quiero hablar de nosotras y nuestros sentimientos, porque  vivimos en mundo tan “aparejado”, donde todo al rededor nos dice que el amor es tener un novio o esposo, que a veces se nos olvida que antes de llegar a ese amor, hay que trabajar en el nuestro.

Es algo que suena muy pero muy cliché, pero les juro que es verdad. Una persona no puede dar lo que no tiene, y si no tiene amor para uno mismo, ¿cómo va a amar y dejarse amar por alguien más?.

Cuando no hay amor ni respeto propio, la idea que se tiene del amor en pareja (hablo de cuando se quiere una relación, lo casual lo dejamos para otro post, ¿ok?) es bien pobre. Uno cree que está bien que esa persona que nos gusta, nos quiera ver una vez al mes. Uno cree que está bien que esa persona jamás nos presente a sus amigos o a su familia y uno cree que está bien recibir poco, porque al final del día, es mejor tener aunque sea un poquito de la persona que uno quiere, que no tener nada.

Cuando uno no se ama, pero está muy enfocado en alguien, es como que el sentido común se duerme, y ningún AMIGA DATE CUENTA, ni el de mamá, hace que entrés en razón. Entrás solamente cuando algo grave, y que te lastima profundamente a tí, pasa.

Estar en una relación así de pobre, y que yo hasta la llamaría tóxica, no es fácil. Los de afuera dicen que terminés todo, que no vale la pena, que esa persona no lo vale, pero en tus adentros, la idea que todo va a mejorar es la que te tiene ahí, esperando que un milagro suceda. ¿Querés saber algo? Eso no va a pasar.

Es triste pensar que muchas veces decidimos estar ahí, porque creemos que no hay nadie más, o que no hay algo más. Estamos ahí porque también queremos encajar. Queremos tener con quien hablar, queremos tener de quien hablar con nuestras amigas que si tienen novio, o queremos tener solamente esa idea de una figura romántica en nuestras vidas. Todo esto yo lo pasé, y hoy me doy cuenta de lo equivocada que estaba.

Ahora que estoy en este proceso de darme amor propio, he aprendido muchísimo, incluyendo qué es lo que busco y qué es lo que quiero ofrecer. Una vez una compañera del trabajo me dijo algo que me impactó, y es que “uno es el reflejo de su pareja”, o en otras palabras, uno atrae lo que es y lo que siente. Realmente no sé como funciona esto, quiero creer que la vida tiene sus propias leyes de atracción en esta área, pero es muy cierto. Cuando no estás bien, la persona con la que estás tampoco es alguien que esté bien o a su 100%. Cada uno piensa que puede arreglar al otro. Yo pensaba que podía arreglarlo a él, pero me di cuenta que nadie es proyecto de nadie. Cada quien decide si arreglarse a si mismo o no.

Eso mismo, esa frase que me dijo mi compañera, me hizo pensar en qué estoy haciendo yo para atraer cosas buenas en mi vida, no solo en el área sentimental, y al hacermela, me di cuenta que en ese momento estaba haciendo poco.

Otra cosa que aprendí, fue que en el área sentimental de mi vida, solo me tengo a mi misma. ¿Qué significa esto? Les cuento: Hablando con mi coach, le comenté que en el área profesional, yo uso lo que tengo y trabajo con ello para dar lo mejor de mi, y luego, ella me preguntó que es lo que tenía en mi área sentimental, a lo que yo le respondí, después de mucho pensarlo, que en realidad solo me tenía a mi misma, a lo que ella respondió: ¿Entonces, qué vas a hacer con lo que tenés?

Y fue ahí donde entendí que antes, ANTES, de querer dar amor, tengo que darmelo a mi solita. ANTES de comenzar a llenar mi lista con las características que deseo en una pareja, tengo que trabajar yo por ser mi mejor versión en todo aspecto. Tengo que trabajar por sentirme bien con mi apariencia y con mi cuerpo, así como sentirme bien con quien soy por dentro. Si no puedo hacer esto, voy a caer otra vez en los “me gustas pero no para una relación”, “me gustas pero me gustan otras más”, “me gustas pero estoy hablando y coqueteando con otras”, y estoy segura que eso no es lo que quiero para mi vida ahorita.

Ahorita quiero descubrir, quiero explorar y quiero convertirme en esa persona que yo visualizo.

¿En qué tipo de persona se quieren convertir ustedes?

Gracias por visitar el blog,

-Mims